El partido de ayer entre Portugal e Irlanda iba a servir a los lusos para probarse antes de su debut en el Mundial, dentro de una semana, pero sobre todo, para comprobar el estado de forma de Cristiano Ronaldo, su capitán y baluarte, que ha venido arrastrando algunos problemas físicos en los últimos días. A pesar de las preocupantes noticias que llegaban desde la concentración portuguesa, parece que Cristiano ha podido recuperarse a tiempo.