Desde la irrupción de Cristiano Ronaldo en la selección portuguesa, hace casi 10 años, los lusos han encontrado lo que necesitaban para afrontar las fases finales con mucha más seguridad: un líder, un hombre que se encargue de tirar del carro y llevar a sus compañeros hacia la victoria con fuerza, calidad y mucha pasión. Sin embargo, hemos comprobado que esto a veces no basta, y Cristiano no es suficiente para triunfar en un Mundial o Eurocopa,...