Cuando analizamos el Grupo B, el de nuestra selección, colegimos que sería el más complicado de los ocho, porque con España, Holanda y Chile, estaba claro que el potencial de ese grupo era inmenso. Sin embargo, el Grupo D bien podría haber sido el “grupo de la muerte” en cualquier otro Mundial, de no haber estado emparejadas Holanda y España en el mismo grupo. Hablamos de Inglaterra, Italia, Uruguay y Costa Rica, selecciones con mucho que...