La Boto de oro de un Mundial es sin duda uno de los trofeos que cualquier jugador desea conseguir. Ser el máximo goleador en un torneo de estas características es un premio espectacular incluso para las estrellas más consagradas. Dos ellas, Muller y Messi, lucharán por robarle ese trofeo al ya eliminado James Rodríguez, esperando que Neymar no se recupere tampoco para la final.