El partido de ayer dejó muchos datos para la historia, desde luego. La humillación sufrida por Brasil, en su casa, en su Mundial, a manos de la poderosa Alemania, se ha convertido automáticamente en un clásico de la historia de los Mundiales. Nunca se había visto nada igual en una semifinales, entre equipos tan parejos… Pero si hay alguien que puede estar especialmente contento por el partido de ayer, más allá del resultado, es Miroslav Klose.