El fútbol no siempre es justo, y a veces no gana el que mejor juega, o el que más se esfuerza por conseguir la victoria. A veces ocurre que el talento y la calidad aparecen en el momento más oportuno, echando por tierra los esfuerzos anteriores del rival. Y eso es lo que ocurrió precisamente ayer en el Holanda-México, cuando los orange se llevaron el partido en el descuento después de jugar de forma apática durante casi 90 minutos. El partido...