Desde los tiempos de la mítica Naranja Mecánica, la selección holandesa nunca había estado tan cerca de alzarse, por fin, con una Copa del Mundo que se lleva mereciendo mucho tiempo. Pero enfrente tenía a una España que había llegado hasta la final de forma brillante y que la superó en todos los aspectos. Holanda cayó en la final del pasado Mundial y vio como, de nuevo, su sueño se esfumaba. En Brasil tienen una nueva oportunidad de espantar...