Llegaba Francia con confianza a octavos de final después de protagonizar un magnífico comienzo de campeonato, aunque es cierto que en el último partido de la fase de grupos no estuvo a la altura. Sin embargo, los galos confiaban en el extraordinario estado de forma de sus hombres, sobre todo de Benzema, que llegaba al encuentro como goleador del equipo. Y es cuando se encontraron con la enérgica Nigeria, un equipo con muy buen toque, que sabe...