El guión de la final de ayer fue parecido al de hace cuatro años, cuando nuestra selección se llevó su primera Copa del Mundo. Hubo ocasiones muy claras para los dos equipos, que dominaron por partes. Y al final hubo que esperar a la prórroga para que uno de los jugadores más talentosos sobre el campo decidiera el sino del partido. En esta ocasión Iniesta fue Gotze y Alemania fue España, consiguiendo su cuarto entorchado.