En un campeonato como este, un Mundial, con tantísimo en juego, es imposible que de vez en cuando no se den este tipo de sospechas. Estados Unidos y Alemania han llegado al último partido de la primera fase con ventaja sobre sus rivales, y les sirve un empate para pasar ambas a octavos de final. Está claro que la sospecha ya estaría servida de por sí. Pero si además el entrenador del equipo norteamericano es una de las leyendas del fútbol alemán… Klismann...