Aunque todo hacía presagiar que este sería un gran Mundial para la selección brasileña –jugaban en casa, tenían un gran equipo- finalmente el campeonato ha acabado en decepción, a pesar de que la canarinha haya llegado a semifinales. La humillante derrota por 1-7 sufrida ante Alemania el pasado martes se quedará para la posteridad, pero es que la selección de Scolari ni siquiera ha podido quedar tercera.