Ante la imposibilidad de ver a los suyos en la final, los brasileños han decidido olvidarse de la humillación recibida el pasado Martes y animar el Domingo a Alemania, su verdugo. La cosa puede extrañar a muchos si no fuera porque enfrente, Alemania tendrá al gran enemigo público de Brasil, Argentina. De esta forma es más evidente que los brasileños irían con cualquiera para evitar que ganase Argentina. Y es que haber visto como su selección...