Después del partidazo visto ayer con una Alemania desatada ante una Brasil irreconocible, las expectativas están muy altas con respecto a la segundo semifinal del Mundial. Holanda y Argentina han llegado hasta aquí mostrando un juego más eficaz que bonito, pero cualquier cosa sirve con tal de ganar. Ahora, Messi y Robben, dos de los mejores y más determinantes jugadores del torneo, se enfrentarán cara a cara.