Después de la victoria ante Bosnia en la primera jornada de esta fase de grupos, sin destacar por su buen juego ni el brillo de siempre, Argentina afronta este partido ante Irán no solo como una oportunidad para clasificarse para octavos, sino también como un plebiscito a su juego. A Sabella le piden que gane jugando bien, no vale de cualquier forma. Y el técnico ha tomado nota.